tahiti diving and snoreling
¿Qué descubrirás

BAJO LA SUPERFICIE?

Buceo y snorkeling

Exhibidos orgullosamente sobre los cuerpos de los tahitianos, los tatuajes de mantarrayas, tiburones, ballenas y tortugas cuentan la historia de un pueblo definido por el mar. Los submarinistas acuden del mundo entero para conocer estas criaturas marinas sagradas que, en Las Islas de Tahití, ocupan un lugar preferente entre los dioses.

Así pues, es natural que el mar que rodea estas islas sea tanto de forma literal como figurada un paraíso en la tierra. Las cálidas aguas que rodean Las Islas de Tahití invitan a la vida, desde  los peces loro a los siempre presentes tiburones, pasando por las impresionantes ballenas jorobadas, que acuden a la zona entre julio y noviembre. Cuando vengas a bucear o hacer snorkeling, debes saber que te espera el paraíso.

Información práctica

26°
DE TEMPERATURA MEDIA DEL AGUA
30 M
DE VISIBILIDAD BAJO EL AGUA
+ DE 1.000
ESPECIES MARINAS
+ DE 20
ESPECIES DE TIBURONES

El océano representa el ciclo completo de la vida para los tahitianos y mantienen con él una relación respetuosa y reverencial. Las piraguas tradicionales, el surf y la vela forman parte de la vida cotidiana en Las Islas de Tahití. Claro está, los viajeros también pueden disfrutar de cruceros al atardecer, practicar el kayac de mar, jet ski y otras muchas actividades. El mar, el bosque tropical y el cielo son considerados como el reino de los dioses en el mundo espiritual tahitiano y estamos seguros de que estarás de acuerdo de ello tras visitarnos.

Lo más destacado del buceo en Las Islas de Tahití

Hay decenas de lugares para bucear en cada isla y atolón, y los profesores de buceo diplomados se encargarán de todos los detalles. Las salidas de buceo pueden ser organizadas por adelantado por la agencia de viajes que elijas o por un resort o barco de crucero.

El entorno marino

Las aguas cristalinas de Las Islas de Tahití albergan más de 1.000 especies de peces, cuya diversidad de colores sólo es comparable a la variedad de tamaños y formas. Los más pequeños suelen ser a menudo los más coloridos y les gustan los jardines de coral y las aguas poco profundas de las lagunas, mientras que las especies de mayor tamaño prefieren la agitación de los canales, de las simas de los arrecifes y del mar abierto.

Como telón de fondo, cañones, cuevas y corales se entremezclan para formar un universo con múltiples rincones para la vida marina.

Un acuario de 4 millones de km2

Debido a su excepcional biodiversidad, los fondos marinos polinesios son considerados por los científicos como “el acuario con mayor riqueza del planeta”. En 2000, toda la región fue catalogada como ZEE (Zona Económica Exclusiva), verdadero santuario donde, entre otras cosas, está prohibido pescar con redes de deriva, lo que hace acreedora a la Polinesia Francesa de la más alta distinción otorgada por el WWF (World Wildlife Fund). En las aguas color de jade y turquesa de las lagunas de los archipiélagos de las Tuamotu y de la Sociedad  habitan innumerables peces de siluetas delicadas y motivos abigarrados. Allí están presentes más de un tercio de las especies de delfines de todos los océanos. Bancos de damiselas, salmonetes y peces soldado se divierten entre los corales, mientras desfilan peces cirujano con su manto rayado y peces Picasso con aire enfurruñado. En los fondos relucientes, se deslizan mantarrayas que, con un impulso repentino, se alzan hacia el cielo para volver a zambullirse a dos pasos de los plácidos tiburones de las lagunas. Las tortugas marinas entierran sus huevos en la arena caliente de las playas desiertas, mientras que las ballenas acuden a aparearse en las bahías salvajes de los diferentes archipiélagos: Australes, Gambier, Tuamotu y las Islas de la Sociedad.

La vida marítima

Ballenas (nombre en tahitiano: tohora)

  • La eterna migración
    Cada año, de julio a noviembre, las ballenas jorobadas (megaptera novaeangliae) migran de las aguas heladas del Antártico donde se alimentan hacia las cálidas aguas de las costas de Las Islas de Tahití. Es el lugar ideal para reproducirse y criar, protegidas de sus predadores. Los adultos miden entre 15 y 18 metros. Al contemplarlas bajo el agua, parecen gráciles mientras mueven sus enormes aletas. Las crías miden unos 4,5 metros al nacer. Pueden llegar a ganar 100 kg de peso al día durante su primera semana de vida, ya que la leche de ballena contiene el mayor porcentaje de grasa del reino animal. Al ser un santuario para cetáceos desde mayo de 2002, todas las ballenas de la Polinesia Francesa están protegidas. La observación de ballenas está sujeta a una normativa estricta.
  • ¿Dónde puedo observar ballenas en Las Islas de Tahití?
    Aunque se pueden ver en todas las islas, Rurutu es un buen lugar para observar a las ballenas. Es necesario estar acompañado de un guía experimentado con autorización oficial que dirija la expedición.
  • ¿Cómo puedo observar a las ballenas en Las Islas de Tahití?
    Las burbujas son una señal de agresividad para los mamíferos marinos. Por lo tanto, practicar buceo no es la mejor forma de acercarse a ellas. Es más probable vivir un encuentro único con ellas realizando snorkeling. Para tu seguridad y la de las ballenas debes seguir siempre las instrucciones del guía cuando estés en su presencia.

Delfines (nombre en tahitiano: ou’a)

Al ser un santuario para los cetáceos, la docena de especies de delfines de la Polinesia Francesa también están protegidas. Están presentes todo el año y pueden verse alrededor de todas las islas. Los delfines tienen un comportamiento muy similar al de los humanos. Dan a luz, alimentan a sus crías y respiran aire. Su capacidad para comunicarse es muy sofisticada. Es muy probable que te encuentres con algunos de ellos durante tu estancia en Las Islas de Tahití. Hay tres especies que son fácilmente observables dependiendo de la zonas: los delfines mulares (tursiops truncatus), los delfines giradores (stenella longirostris) y los delfines de hocico estrecho (steno bredanensis).

Tiburones (nombre en tahitiano: ma’o)

De las 350 especies existentes en el mundo, 19 pueden ser observadas en las aguas de la Polinesia Francesa, un lugar perfecto para que cualquier buceador se encuentre con ellos. Es asimismo el lugar ideal para refutar algunos de los mitos que rodean a los tiburones. Las especies más habituales de Las Islas de Tahití son el célebre tiburón punta negra (carcharhinus melanopterus– en tahitiano: ma’o mauri), el tiburón gris (carcharhinus amblyrhynchos – en tahitiano: raira), el cazón negrudo (negaprion acutidens, en tahitiano: arava) y el pez martillo (sphyrna lewini o sphyrna mokarran – en tahitiano: ma’o tuamata).

  • El ma’o y los antiguos polinesios
    Desde la Antigüedad hasta hoy, Occidente ha considerado al tiburón como un animal sanguinario. Sin embargo, los antiguos ma’ohi convivían con ellos en armonía. Los tiburones eran un símbolo protector en el cual el espíritu de un antepasado de la familia se había reencarnado.
  • Son fundamentales para el ecosistema de los océanos.
    Los tiburones se encuentran en la cima de la cadena alimenticia y generalmente son predadores (función de control de la población) o carroñeros y limpiadores. Desempeñan un papel fundamental para regular y equilibrar los ecosistemas marinos. Se cree que evolucionaron hace unos 400 millones de años, desarrollándose y adaptándose perfectamente a su entorno. Al carecer de predadores durante millones de años, su tasa de reproducción es baja y bastante ineficaz. Según las especies, la gestación pueden tardar de 4 a 24 meses, con una fecundación potencial cada dos años.
  • ¿Están los tiburones en peligro?
    La sobrepesca, la contaminación y las capturas de tiburones por sus aletas son algunos de los factores que les amenazan. Según datos científicos, se calcula que se matan más de 150 millones de tiburones al año. Algunas especies están prácticamente extintas. Para reducir este problema, en 2006 el gobierno de la Polinesia Francesa decidió protegerles por ley.

Tortugas marinas (nombre tahitiano: honu)

Dos de las principales especies de tortugas marinas viven en la Polinesia Francesa y pueden verse fácilmente en algunos spots de buceo. La tortuga verde (chelonia mydas) debe su nombre al color de su carne y de su grasa. La hembra alcanza la madurez sexual entre los 15 y 20 años de edad. Puede llegar a medir 1,50 metros y pesar hasta 200 kg. Las crías son carnívoras, pero se vuelven herbívoras a la edad adulta. La tortuga carey (eretmochelys imbricataca) es más pequeña y mide menos 90 cm con un peso de 90 kg. Es carnívora y a menudo se la ve cazando pequeñas esponjas bajo las rocas. Mueven las rocas utilizando sus patas frontales. Son ovíparas y tienen un ciclo de reproducción lento debido a una madurez sexual tardía. Hay cada vez menos lugares de puesta debido al desarrollo humano que les priva de su hábitat. Además son víctimas de las redes de deriva y de la pesca. Las tortugas están en peligro de extinción en todo el mundo. Numerosas campañas de concienciación son llevadas a cabo en Las Islas de Tahití para garantizar su conservación.

Rayas (nombre tahitiano: fai)


Pertenecientes a la familia de los elasmobranquios, las rayas son primas cercanas de los tiburones. Aparecieron hace unos 150 millones de años. Al igual que los tiburones, tienen un esqueleto cartilaginoso. Sin embargo, son bastante diferentes: sus branquias están situadas en el vientre y sus enormes aletas pectorales están pegadas a la cabeza para facilitar la propulsión. Esto es lo que hace que parezcan tan gráciles, como si fueran aves submarinas. Como sus primos, tienen dos apéndices sexuales denominados pterigopodios. Tres especies de rayas pueden verse facilmente en Las Islas de Tahití: la raya común (himantura fai– en tahitiano: fai i’u), la raya águila (aétobaus narinar– en tahitiano: faimanu) y la mantarraya (manta birostris – en tahitiano: fafapiti). Pueden verse otras dos especies de rayas: la himantura sp. en las Marquesas y la mobula tarapacana, una mantarraya pelágica que puede encontrarse en las Tuamotu, las Gambier y las Marquesas.


Buceo

Alrededor de todo el territorio de Las Islas de Tahiti las vistas espectaculares también se encuentran bajo el agua. Quienes bucean o hacen snorkeling quedan maravillados por la densidad de la vida marina. Es habitual encontrarse con mantarrayas cuya enorme envergadura oculta al buceador, los grupos de delfines bailan junto a los surfistas y los tiburones aparecen en cualquier lugar. Y en las Islas Australes, las ballenas jorobadas conmueven a los afortunados espectadores que asisten a su desfile anual.

Fotografía submarina

Tanto si eres fotógrafo profesional como aficionado, la Polinesia Francesa es el lugar perfecto para practicar tu pasión. La claridad de las aguas y la visibilidad son excelentes. Un objetivo con gran angular es ideal para plasmar los increíbles encuentros con los tiburones y otros peces pelágicos. Quienes disfrutan de la macrofotografía también estarán encantados. Las Islas de Tahití son célebres en todo el mundo por las oportunidades para realizar imágenes increíbles de ballenas jorobadas con cámara de vídeo o fotográfica. Para no tener que pagar impuestos adicionales a tu llegada o al regresar, es recomendable llevar copias de los recibos de compra de la cámara (y  de los accesorios) para evitar cualquier problema con las aduanas.

Fun Dives

Numerosos centros de buceo trabajan con submarinistas que filman con cámaras. Se unirán a tu grupo durante las inmersiones y crearán un DVD personalizado para plasmar tu visita a Las Islas de Tahití.

Vídeo y rodaje profesional

Las Islas de Tahití cuentan con numerosos profesionales y abundantes equipos especializados para ayudarte a organizar un rodaje buceo o un documental de televisión. Algunos productores locales tienen una gran experiencia y muy buenas referencias. La mayoría trae consigo un equipo técnico competente, que también podrá proporcionarte cámaras de vídeo en alta definición con carcasas submarinas. Cada isla es un estudio buceo natural.


Otras actividades acuáticas

Aquascopes

En Tahití, Moorea y Bora Bora, los barcos con fondo de cristal y los “aquascopes” (salas panorámicas situadas bajo el puente del barco) permiten descubrir lo que se oculta bajo la superficie de la laguna permaneciendo en lugar seco. Una aventura original que además ofrece la oportunidad de fotografiar los paisajes acuáticos. Por su parte, los mini-sumergibles son el medio de transporte ideal para descender hasta 50 metros de profundidad y observar cada detalle de los  fondos submarinos, sin tener que quitarse la ropa.

Buceo con escafandra

El buceo con escafandra ofrece la oportunidad de realizar un paseo acuático a 3-4 metros de profundidad. Esta actividad no requiere ningún nivel de buceo ni conocimiento del material de buceo clásico, ya que se practica con ayuda de un casco o de una escafandra conectada con la superficie. Acompañados de un monitor diplomado, cada cual puede explorar los fondos marinos a su propio ritmo, caminando a través de los campos de coral.

Moto submarina

Lúdica y muy accesible, la moto submarina no requiere ningún dominio del buceo, ni siquiera saber nadar. Al igual que sus equivalentes terrestres, las motos submarinas avanzan gracias a un motor (eléctrico) a 3 metros de profundidad. Pueden llevar a dos pasajeros bajo una cúpula común, que de este modo charlan e intercambian sus impresiones. Esta actividad está disponible en Bora Bora.