Mangareva
La Polinesia tradicional

UN PARAÍSO REMOTO

Mangareva

The remote Gambier Islands lie just a little more than 1,000 miles (1,600 kilometers) southeast of Tahiti. Polynesian mythology tells of Mangareva being lifted from the ocean floor by the demi-god Maui. The mountains of Mangareva rise over the surrounding islands and the luminous lagoon like a great cathedral. Although once the center for Catholicism in Polynesia, the people of Mangareva have returned to a more traditional Polynesian lifestyle and the island has become an important supply source for the Tahitian cultured pearl industry. Along with the pearl farms and tours of the island by road or boat, travelers can also explore the surprising number of surviving churches, convents, watchtowers and schools from the 1800s. Some structures are still in use such as St. Michel of Rikitea Church where the altar is inlaid with iridescent mother-of-pearl shell.

Mangareva map

Sobre Mangareva Mangareva

1,239
HABITANTES
6 / 9,6
SQ. MI / KM²
RIKITEA
CENTRO ADMINISTRATIVO
A 4H25
EN AVIÓN DE TAHITÍ

Razones para visitar Mangareva

Un remoto grupo de islas

El archipiélago de las Gambier es remoto y poco frecuentado. Los viajeros que deciden visitarlo se sienten privilegiados, ya que son recibidos con entusiasmo por los habitantes. Estas islas siguen lejanas cuentan con abundantes tesoros naturales y culturales, formando una mezcla perfecta de exotismo y bienestar.

Una laguna asombrosa y unas montañas exuberantes

La laguna, que contiene la totalidad del archipiélago, es probablemente la más increíble de Las Islas de Tahiti. Unas veces transparente y arenosa, otras turquesa y con cabezas de coral, despliega toda una gama de azules que el verde poderoso de las montañas circundantes subraya maravillosamente. Los aficionados al senderismo encontrarán infinitos tesoros al recorrer Mangareva.

La mayor catedral de la Polinesia Francesa

Si bien subsisten algunos vestigios de marae y otros edificios de la civilización preeuropea, Mangareva es conocida por su fascinante patrimonio religioso del siglo XIX. Se dice que la fe mueve montañas: en las Gambier ha movido toneladas de coral. Cuna del catolicismo, los misioneros y los locales convertidos hicieron surgir de la tierra, entre 1840 y 1870, cientos de edificios religiosos con la fuerza de sus brazos. Iglesias, presbiterios, conventos, escuelas y torres de vigilancia que todavía hoy pueden visitarse en Rikitea, ‘Akamaru, ‘Aukena y Taravai, algunos en un estado de conservación notable, mientras que otros están en ruinas. El mayor y más antiguo monumento de la Polinesia Francesa se alza orgulloso en Rikitea: la catedral de San Miguel (1848), que fue restaurada en in 2012.